Malice y sus agentes de la Legión de Ceniza traían su habitual mezcla de buenas y malas noticias. Las buenas eran que el hielo que impedía el paso al territorio que Bangar controla al norte había desaparecido y se había abierto un camino a través de unas cuevas por el que se podría llegar tras las líneas.
Las malas eran que el hielo no había desaparecido sin más, sino que Jormag está a punto de despertarse y que, con cada charr del Dominio que Bangar convierte en charr de la Legión de la Escarcha, más cerca está de despertar. Jormag está acumulando poder y, cuando tenga suficiente, no habrá forma de detener lo inevitable.
Hemos establecido nuestro campamento tras las líneas enemigas y estamos a la espera de que llegue la artillería pesada de Smodur. Mientras tanto, en las proximidades hay unas extrañas ruinas norn que Braham quiere investigar. Están justo debajo de la fortaleza de piedra y hielo a la que Jormag llama hogar, así que podrían ser nuestra vía de acceso...