Guild Wars 2 Base de datos

Fuente Atenta, un asentamiento sylvari en las Selvas Brisbanas, fue el siguiente objetivo de los destructores. Me dirigí allí y me reuní con Caithe, que ayudó a rechazar a los atacantes y a proteger a los inocentes. Ryland apareció por sorpresa y se ofreció a echar una mano. No era momento para sacar a relucir mis reparos, así que los dejé de lado y observé sus acciones durante el encuentro. De camino, Caithe y Ryland conversaron, o más bien mantuvieron un duelo dialéctico. El joven charr había aprendido de Bangar a ser persuasivo, pero resultaba aún más convincente gracias a la influencia que Jormag ejercía sobre él. Se comparó con ella empleando la proximidad de ambos con sus respectivos dragones ancianos como punto de referencia común. La diferencia es que Aurene nos permite ser nosotros mismos y nos anima a ser mucho más, mientras que Jormag se limita a tomar lo que quiere y te miente para que se lo entregues de forma voluntaria. Debatieron sobre el papel que desempeñaban sus dragones ancianos en el equilibrio de la magia: control frente a orden, defensa frente a ataque. Me di cuenta de que él estaba sonsacándole información que pudiera servirle a su amo contra su hermano. Al final quedó claro que Aurene optaba por permitirnos, a mí y al resto de Tyria, que determinásemos el resultado, en vez de implicarse de una forma directa. Seguro que Caithe y la Floración de Cristal emplearían los dones que Aurene les otorgase para curar las heridas del mundo, pero Ryland y su Legión de la Escarcha aprovecharían cualquier ventaja que tuviesen a su alcance contra Primordus. Esa pequeña alianza suya tan solo duraría mientras fuese conveniente para él.