Guild Wars 2 Base de datos

Los espíritus de la naturaleza hablaron a través de Braham y nos propusieron una última prueba antes de ayudarnos a cruzar la puerta que llevaba a la fortaleza. Contaba con que el Buey, el Águila y el Glotón nos diesen problemas, pero quién se podría esperar lo que iba a ocurrir. Los espíritus infundieron los tótems con su poder, y sabíamos que uno de ellos no acudiría: la Lechuza, pues los norn insisten en que se sacrificó para salvar a su gente cuando esta se vio amenazada por Jormag. Menuda sorpresa ver el tótem de la Lechuza rebosar de poder... un poder que no debería estar allí. Braham se preocupó, y luego se dio cuenta de qué pasaba en realidad: la Lechuza no había muerto, sino que se había aislado de la Niebla y de los norn cuando Jormag la corrompió tiempo atrás; había regresado a aquel templo, a aquel lugar sagrado donde los espíritus y los norn se reunieron por primera vez, y se había ocultado de una forma muy efectiva. Braham la había hecho volver y, gracias a la corrupción que había en ella, era posible que Jormag tuviese poder más que suficiente para despertar. Sabiendo que el tiempo corría en nuestra contra, nos apresuramos a cruzar la puerta y entrar en la fortaleza.