Por Luka Tomasdottir, escriba de la Vigilia.
Los kodan de Aguas Tranquilas Que Hablan son, en muchos aspectos, el clásico ejemplo de comunidad aislada. Tan aislada, de hecho, que ni siquiera he conseguido hacerles una visita. Por ello he de basarme en las notas que tomé a lo largo de una serie de conversaciones fascinantes con un kodan que provenía de allí.
Trueno Que Ayuda se llamaba, y me hizo partícipe de un hecho interesante del que no me había percatado hasta que me lo comentó: muchos de los nombres de los kodan de Aguas Tranquilas Que Hablan son distintos a los de otros kodan; aunque en un primer momento puedan parecer similares, hay diferencias patentes que se retrotraen a las costumbres kodan más antiguas.
En las sociedades kodan que conocemos, los nombres son flexibles y cambian en función de las circunstancias y el estado de ánimo, describen hechos singulares, no hay un nombre y un apellido, pueden constar de tres palabras, o de más, o de menos.
Sentados junto al fuego en el Valle Vigilasegura, esperando a que amainase la tormenta, Trueno Que Ayuda me confesó que temía que los kodan hubiesen olvidado los tiempos en que sus nombres significaban más que un ánimo pasajero, lamentó que se hubiesen impuesto las costumbres actuales para los nombres en los pocos santuarios que se establecieron en las Picosescalofriantes y que diesen una impresión sobre los kodan que las razas sureñas pudiesen extrapolar a toda la sociedad kodan.
Pero Trueno Que Ayuda insistió en que su pueblo, lo que incluía a muchas de las tribus que perecieron en el lejano norte cuando Jormag se alzó, empleaban un sistema completamente distinto para los nombres.
En Aguas Tranquilas Que Hablan, el apellido de un kodan suele basarse en una característica; no necesariamente en una que demuestre el cachorro en el momento en que recibe su nombre, sino en una que desea su familia o tribu: "Humilde", "Estoico", "Que Ayuda", "Noble". A este apellido se le denomina "la promesa de Koda".
El nombre está relacionado con la naturaleza y se le denomina "el don de Koda": "Montaña", "Trueno", "Nube", "Cala". Ambos nombres se combinan, y el don que ya existe siempre precede a la promesa que vendrá.
He de aclarar que ni el nombre ni el apellido hacen referencia a la familia: todo lo contrario, los kodan de Aguas Tranquilas Que Hablan no parecen en absoluto interesados en establecer vínculos de parentesco por medio de los nombres. Su asentamiento es tan pequeño que cada nombre es único y los patronímicos resultan innecesarios. Con todo, Trueno Que Ayuda no se presentó en un principio como "Trueno Que Ayuda", sino como "Trueno Que Ayuda, de Aguas Tranquilas Que Hablan".
¿Y sus líderes? Al parecer, para ellos no rigen las mismas costumbres respecto a los nombres una vez se convierten en garras o voces: por el contrario, cada cargo parece tener su propia costumbre. Trueno Que Ayuda mencionó a una garra que se llamaba Buscanubes y a una voz que se llamaba Quien Trae la Primavera, unos nombres que parecen contravenir las normas generales. Cuando le pregunté al respecto, Trueno Que Ayuda me prometió explicármelo la próxima vez.
Mas, por desgracia, no hubo una próxima vez.