Rytlock tenía razón, pero, incluso con Sohothin, me hicieron falta todas mis habilidades de monta y combate para alcanzar y derrotar a la bestia de guerra; por desgracia, ya había empezado a luchar con Kralkatorrik, y consiguió infligir graves daños al dragón anciano antes de que pudiese destruirla.
Con todo, Balthazar no se rindió: por mucho que le sorprendiese mi vuelta a la vida, o Sohothin, o que derrotase a su bestia de guerra, se mantuvo firme y no permitió que nada lo distrajese de su objetivo. Tomó a Aurene y declaró que la utilizaría para terminar lo que había empezado la bestia de guerra: matar al dragón anciano Kralkatorrik.