Los Hijos de Svanir del Paraje de Jormabakke han erigido un tótem al Dragón Anciano de hielo, Jormag. Un grupo de agentes de la Orden de los Susurros han descubierto que este tótem puede otorgar a un chamán de dragón un poder inaudito. La única forma de poner fin a este poderoso ritual es destruir el tótem.