Tras poner el huevo a buen recaudo, recibí un mensaje: mis amigos me estaban buscando. Taimi dejó hologramas por la selva para indicarme la dirección. Por desgracia, una hiedra acolmillada los perseguía. Encontré y maté al depredador antes de que pudiera hacerles daño. Gracias al último holodisco de Taimi, pude darles alcance.