*Testimonio de Gardesano transcrito por Amanuensis Nofra*
He hecho un descubrimiento con mis estudiantes más recientes. Algunos de mis colegas docentes del conservatorio principal habían mostrado reticencias ante gente ajena a esta institución, pero ¿qué sentido tiene la experiencia de una educación como es debido si no hay margen para hacer lo que a uno le gusta, para seguir tus pasiones? Los mursaat admitidos para estudiar en Stellis Quor deberían conocer Tyria como nosotros: su poder, su belleza y sus peligros, dentro de unos límites razonables. Pero me estoy yendo por las ramas. Los hallazgos de la semana pasada me resultaron particularmente interesantes.
En los últimos días, tanto Elka como Antenor habían mostrado un interés cada vez mayor por mis intendentes, de modo que me ofrecí a instruirles en el delicado arte de modelar y encantar sus propios ensamblajes arcanos. Pese a mis rudimentarias explicaciones y mis limitadas instalaciones en la ciudad, Elka fue capaz de seguir mis métodos al pie de la letra como si fuera mi propia sombra. ¿El resultado? Un impresionante primer intento, un simulacro casi perfecto de uno de mis propios intendentes con ciertas diferencias discernibles en cuanto al estilo.
En cuanto a Antenor..., en fin, apostó por un enfoque más directo. Preguntó si podía conseguirse sus propios materiales y volvió al día siguiente con grandes piedras de jade de color violeta; una elección de lo más inspirada, en mi opinión. El jade ha demostrado ser una materia prima con potencial en el uso de ensamblajes arcanos, pero, por motivos que aún no he logrado discernir, exige una inversión arcana muy superior a otros materiales con los que he experimentado para alcanzar una base funcional, y tiendo a apostar por la eficiencia. Pero él se mostró diligente, despreocupado; a Antenor le costó mucho más tiempo que a Elka acabar su primer ensamblaje, ¡pero mereció la pena! Esa pequeña virguería estaba a la altura de nuestras mejores creaciones.
Aún no puedo evitar esbozar una sonrisa cuando pienso en su trabajo, en el potencial que esa destreza manual recién descubierta podría suponer para ellos y su gente. Me enorgullecerá toda la vida observarlos y ver qué resultados tienen sus estudios y sus contribuciones a los mursaat, como solo puede enorgullecerse quien ha sido su maestro. Supongo que eso tendrá que bastar, en ausencia de otro tipo de relación.