Guild Wars 2 Base de datos

Con la sombra de la sospecha proyectándose cada vez más claramente sobre Flax, Ludo nos guio hacia su laboratorio para proseguir con la investigación. Aseguró que con toda probabilidad estaría en su despacho, así que lanzó un embrujo que me hacía parecer uno de sus empleados del laboratorio. Una vez dentro del laboratorio en sí, generé una distracción para hacer salir a Flax de su despacho y, desmantelados los gólems de seguridad del tipo, me dispuse a averiguar todo lo posible. Y no fue nada bueno. Hallé copias de la investigación robada de Zinn que hacían referencia a una isla llamada Castora y una nota de quien estaba al cargo de la autoridad portuaria expresando su descontento por el abuso de poder del alto concejal. Flax y Yahk estaban involucrados en el asunto. Regresé al encuentro de Ludo y Sayida para informarlas de mis hallazgos. Sayida había oído hablar de Castora y se hizo eco de lo escuchado acerca de lo mucho que costaría llegar allí, pero no cabía duda de que la idea había prendido la chispa de su corazón pirata. Ludo, en cambio, se mostró preocupada. En nombre de la Alianza, me animó a seguir a la Inquisa. Sayida ofreció rápidamente el Leviatán Oscuro para llevarnos hasta allí. La Inquisa nos llevaba ventaja, así que había que actuar. Y rápido. ***