Guild Wars 2 Base de datos

Le hice una visita a la condesa tras darle un poco de margen para procesar todo lo acontecido recientemente. Normalmente segura de sí misma y serena, estaba claro que el recuerdo de Mabon le había resultado doloroso. Hice lo que pude por ofrecerle mi apoyo escuchándola, pero, aparte de ayudar con la exploración de la isla, vi que poco podía hacer para aliviar su carga. Mientras me preparaba para partir, me percaté de que las palabras de despedida de Anise no destilaban su ingenio habitual. Compartiendo su desánimo, me puse en camino hacia la única zona de la isla que nuestro grupo aún no había explorado: la región central. Avanzaba fatigosamente, rumiando la situación, cuando mis pensamientos se vieron interrumpidos por una llama que titilaba ante mí. Esta vez, no estaba de humor para evasiones. Pensando con rapidez, me di cuenta de que había pasado por alto todo este tiempo a uno de mis aliados más fieles: mi garrabélica. Con su refinado olfato guiando el camino, descubrimos su rastro y pudimos continuar siguiéndola. En cuanto atisbé de nuevo al duendecillo, huyó escopetado cruzando la puerta a Bava Nisos, un umbral que aún somos incapaces de franquear. Informé a Anise y aproveché este momento para echar un vistazo por la zona mientras aguardaba la llegada de refuerzos. ***