Guild Wars 2 Base de datos

Nuestros aliados lucharon con determinación, utilizando técnicas aprendidas en la investigación realizada sobre los titanes; aprovechando con astucia el recurso de los pararrayos, inclinamos la balanza a nuestro favor. Al menos momentáneamente. Pero las tornas se volvieron rápidamente en nuestra contra. A pesar del refuerzo adicional de Flecha Serena, las defensas de Decima aguantaron férreamente. Las cosas fueron de mal en peor cuando quedó claro a mitad del enfrentamiento que Decima tenía las de ganar. Y Greer... resultó no estar muerto. Por si no bastara con que nuestro principal contrincante estuviera vivito y coleando y probablemente curado, pese a haberlo dado por derrotado, ambos titanes se están ayudando. En ese momento en el que pasamos de la ofensiva a la defensiva, en cambio, sí que descubrimos cierta información crítica que explica por qué no derrotamos a Greer la primera vez: la armadura de los titanes parece proteger una especie de núcleo interior vulnerable. Con la ayuda de mi criatura errante, demostré que mi teoría era cierta y pude eliminar la armadura de la titánide, exponiendo su núcleo a ataques. Y merece la pena explorar cualquier vulnerabilidad. Trágicamente, nuestra batalla terminó de manera abrupta cuando Flecha Serena cayó herido. Con un aliado menos y la amenaza acechando de que Greer hiciese acto de presencia, decidí que tocaba retirarnos. Flecha Serena no se tomó demasiado bien la decisión, culpándose de nuestra derrota. A decir verdad, aún en el caso de que nuestros aliados hubieran aguantado el tipo toda la batalla, no sé si nuestros esfuerzos habrían bastado. Aunque semejante perspectiva me preocupa bastante, ahora mismo no tengo tiempo de darle vueltas. Lo primero y principal es poner a Pincho al cuidado de Tristeza Latente. Una vez más, los titanes deben esperar. Aunque, a estas alturas, no son los únicos cuya paciencia se ha visto puesta a prueba. ***