Guild Wars 2 Base de datos

Tristeza Latente nos ha abandonado. Dejó una nota; se la dejó a Dagda. "Debo ser rápida para que Isgarren no se entere de mis planes antes de mi partida". ¿Qué soy? ¿Una criatura de pesadilla? ¿Se estremecen cuando hablo? ¿Huyen si me muevo? El tribunal hoy guarda silencio. Dagda ha huido al observatorio. Mabon está decepcionado con mi reacción. Tal vez gritar hasta abrir un portal al Dominio de la Angustia fue un pelín ostentoso. La emoción que siento presente en la boca del estómago es arrepentimiento, sobre todo. Tristeza no es más que un heraldo de mis anteriores errores. Mi negligencia. Cuando acudió a mí —sabe el cielo que fue mucho antes de que los dioses condenaran este lugar— vi a alguien en conflicto y decidí ayudar. Una Voz a punto de provocar la ira de Koda; ¿quién sabe lo que hubiera hecho si no la hubiese ascendido y cercenado esa conexión? Sidony nunca ha vuelto a pensar igual de mí después de aquello. Imagino que lo de salvar a Tristeza fue la gota que colmó el vaso antes del exilio. A menudo, he pensado que mi elección fue ingenua, y en otras ocasiones me he preguntado si las razas ancestrales eran demasiado protectoras con la magia. Pero la hice inmortal, le di acceso a un inmenso poder para salvarle la vida. No debería haber sido mi elección. La dejé vagar libre durante mucho mucho tiempo antes de que Vass y ella se nos unieran. Y cuando vi lo poderosa que se había vuelto... supe que no podía dejarla marchar de nuevo. Ella lo sabe. Se ha vuelto más impredecible con el paso de los siglos. Hasta asegura ver "destellos" de su vida previa a la ascensión. Cuando los kodan se dividieron entre Janthir y Orr, me di cuenta de que no estaba conforme; se notaba que ansiaba ayudar a su pueblo cuando este claramente se escindía. Pero ahora es una figura de fábula para ellos. ¿Y si llegara a desvelar que es la Voz desaparecida de su ancestral garra? La garra que determinó la suerte de todos los kodan trasladándolos a un lugar seguro. Una revelación así originaría revueltas... Y ya son suficientemente frágiles. Necesito tiempo para pensar en mis próximos pasos.