Quedé en verme con el general Nephus a las afueras de Marcha de Marearrasa, un enclave sagrado que la reina Labris y su menguante ejército usaban como base de operaciones. El general había intentado permanecer neutral a toda costa y sentía que Peitha lo había metido en un conflicto que ponía en peligro la vida de montones de kryptis inocentes. Pese a todo, era consciente de que se trataba de una oportunidad sin precedentes para borrar a Labris y su ejército del terreno de juego. Peitha lo había puesto en disposición de aprovechar la ocasión.
Nephus dividió nuestras fuerzas y mandó a Peitha, Arina y Ramses a atacar la posición de la reina desde los flancos mientras él y yo liderábamos un ataque frontal directo. Insinuó que ya se había batido en Marcha de Marearrasa en el pasado y fuimos testigos de cómo desplegaba con destreza diversas tácticas para despejar nuestro camino hasta la reina.
Llegamos a las catedralicias murallas de Marcha de Marearrasa y nos reagrupamos con nuestros aliados, arrasando con las últimas líneas de defensa de Labris. Sin atisbo de escapatoria, la reina descendió la gran escalinata para plantarnos cara. A juzgar por su regia y desafiante actitud, nadie hubiera dicho que estaba sobrepasada y acorralada.
Aseguró que Peitha llevaría a los kryptis a la extinción y que la líder de la rebelión carecía de la fuerza de voluntad y la convicción necesarias para gobernar a su gente. El silencio reinó por un instante, roto finalmente por una sencilla risa de Peitha que quebró la fachada aparentemente inamovible de la reina.
Tras intercambiar pullas, Peitha miró a Nephus, que nos ordenó sombríamente avanzar para plantar cara y ejecutar a la reina.
Labris luchó valerosamente. Y perdió. Estaba furiosa, casi al borde de la locura. Pero todo fue en vano. Nephus ordenó su muerte.
Sin embargo, Peitha tenía otros planes.
Viendo la ocasión de ganarse a los kryptis con una demostración de fuerza, aplazó la ejecución de la reina. Era el momento de mostrarle al pueblo de Nayos que Peitha podía ganar, que Labris y Eparch no eran invencibles. Contaba con un interesante recurso en la tirana y debilitada Labris. Ahora, solo necesitaba público...
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