### Al tocar la esencia de manera sutil, un aluvión de viejos recuerdos invade tu mente.
*Gritos resentidos. Calor y colores. Nyedra se reúne.*
Historias, música, debate, protestas, llegamos.
Una joven. Mirando a distancia, embelesada.
La animo a unirse. Quizá soy demasiado grande y doy miedo...
Desaparece.
Gritos, quietud y cacofonía.
Corazones que se detienen. Caen las estrellas, la canción ha muerto.
Golpeo al asaltante, nada. Como una sombra, no está.
Rugiendo. Aullando. Le arrojo una roca a Zakiros. Indiferencia.
La muchedumbre se dispersa. La noche envuelve, protege.
Llevo a Mosyn cruzando Marearrasa para descansar bajo el árbol.
Me siento con ella, con mis pensamientos. Regreso una y otra vez.
Su casa, incluso gente solo de paso, todos vienen a llorar su pérdida.
Un toque en mi costado.
La joven de antes. Ahora más mayor, se ve claramente.
Prole de Medianoche, debería matarla. Eso me gustaría.
Se sienta a mi lado.
¿Por qué Lady Peitha quería que la aconsejase?
Sus palabras se asemejan a las de Mosyn, cargadas de pasión y furia.
Una senda imposible ante ella.
Mi mente da vueltas, mi corazón se acelera.
Venganza, propósito, esperanza, todo ardiendo de nuevo.