Guild Wars 2 Base de datos

Nos reunimos con ellos en el paso de los Picos del Trueno: cinco mil de nuestros mejores soldados bloqueando la única vía de avance para las fuerzas de la Cima de Piedra. Nos superaban en número, sí, pero el estrecho paso los obligaría a luchar en nuestros términos, y nuestros arqueros controlaban las caras del acantilado. Era nuestra mejor oportunidad de detener su avance. Si hubieran sido solo los traidores, seguramente hubiésemos prevalecido; su primera oleada se estampó débilmente contra nuestros escudos y se vieron aislados por nuestros refuerzos desde las alturas. Pero luego aparecieron los mursaat. He visto muchas cosas en mis tiempos, pero los horrores que infligieron en nuestras filas me perseguirán hasta el fin de mis días. En cuestión de minutos, su asalto rompió nuestras filas, con soldados pisoteándose entre sí según huían. Los mursaat mataron a la mayoría de los nuestros mientras huíamos. Aunque, después de lo que vi aquel día, creo que igual hemos sido los afortunados.