He sido víctima de una emboscada. Que me quemen. Una emboscada en mi propio hogar.
"Rytlock" —o alguien haciéndose pasar por él— me envió un correo urgente citándome en el Cantón del Héroe. Debí sospechar del subterfugio, algo olía a chamusquina. Pero cuando un tribuno llama, hay que responder.
Me presenté, pero ni rastro del misterioso "Rytlock". En su lugar, una reportera de Nueva Kaineng llamada Mi-Rae saltó a la palestra. Empezó a entrevistarme, pero todo era una caótica pira de despropósitos. Me estuvo... abrasando con preguntas de lo ocurrido en Cantha, y yo —equivocadamente— contesté. Me dio la impresión de que andaba buscando trapos sucios. Antes de que la situación se pusiera fea del todo, Taimi me brindó la oportunidad de largarme mandándome un mensaje en el momento preciso. Mi-Rae dijo que tenía todo lo que necesitaba y yo me escaqueé. No me gusta nada la pinta de este asunto.