Por fin me dejaron salir de la cárcel y pude explorar Cantha a mi aire. Me reuní con el detective Rama en los campos de entrenamiento para demostrar que era capaz de sobrevivir yo solo[f:"sola"] y, tras un breve pero locuaz trayecto en barca, me reuní con mis amigos para ver qué tal le iba a Aurene.
Aurene seguía agotada debido a nuestro encuentro con los Filoetéreos: ¡el arma que emplearon le drenó la magia de alguna forma! Le pesqué un pez de piscolabis, a ver si se animaba un poco, pero verla así... en fin, fue un duro recordatorio de que no tenemos ni la más remota idea de lo que son capaces los Filoetéreos. Rama me dijo que debía conseguir el permiso de la emperatriz Ihn para investigarlos. El tiempo corre en nuestra contra pero, por suerte, Kas ya tiene una reunión concertada.
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