Textos del juego
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- ¡Shhh! Da mala suerte insultar a tu oficial al mando. Más aún si quiero que me acepte en su escuadra.
- Espera... ¿qué has dicho? ¿"Buuum"? ¡Ja! Todo este tiempo pensaba que decías "Brahúm".
- No. ¿Por qué iba a decir "Brahúm"?
- Pensaba que era algo de los norn. Como usar el nombre como grito de batalla. ¡Brahúm!
- Dame un segundo. Estoy pensando en el siguiente movimiento.
- Menuda idiotez. Los norn no gritan sus nombres así. A ver, ¿gritarías tú "Roxbúm"?
- No, pero a partir de ahora lo haré: ¡Roxbúm! ¡Hielitobúm!
- No debí salir de Paraje de Roca.
- Intenta pensar en los buenos tiempos que vendrán en lugar de en la vil arpía que te partió el corazón.
- No puedo. Me ha arrebatado la alegría. Ottilia... (escupe) Jamás volveré a amar.
- ¿Cómo ha podido dejarme así? ¡Cacé conejos para ella! ¡Conejos estúpidos y peludos!
- Y dale. Escucha, dicen que hay una especie de arena de batalla en medio de la fiesta. Vamos a verla.
- ¿Aliviar mi dolor con el combate? Me gusta. Vamos.
- Qué gran ocasión. Me alegra que el sastre tuviera listas mis más selectas galas a tiempo.
- La ciudad también reluce. Niños riendo, padres orgullosos, madres encantadas... hasta los Serafines parecen más gallardos.
- Aunque probablemente eso se deba a la clara ausencia de la Guardia del Ministerio. Y no es que culpe a la reina de excluirla.
- Sus numerosos escándalos de corrupción y enemistad con los Serafines habrían mancillado este día especial para la reina.
- ¿Puedo irme ya, mi señor? Mi marido y mis hijos estarán preocupados.
- ¿Marido? Narices. (suspiro) Sí, sí, vuelve con él. Ninguno de los dos ha de perder más el tiempo, ¿verdad?
- Ha sido más divertido de lo que esperaba. ¿Crees que el lío de los caballeros mecánicos formaba parte de la exhibición?
- No sabría decir. Y, como enviada oficial de la Ciudadela Negra, quizá debería guardarme mi opinión.
- ¡Me aburro! Huelo problemas con posibilidad de gloria. ¿Y si usas tu posición de VIP para meternos en acción?
- Sabía que traerte conmigo era buena idea. Venga, metamos las narices donde no nos llaman.
- Gracias por ayudar antes.
- De nada. Considéralo parte de la asociación entre la Ciudadela Negra y Linde de la Divinidad.
- Sí. Nada como un poco de caos para animar una fiesta. ¡Buuum!
- Aún tengo algo que hacer. No dejaré Kryta o a su Reina en manos de protectores en los que no confío.
- Las cosas parecen ir bien ahora. Hay combates organizados y de ensayo por toda la arena, y las caballeras mecánicas funcionan bien.
- Pero ¿cuánto durará? Tenemos que estudiarlos de cerca, descubrir qué falló y evitar que vuelva a suceder.
- Cuenta con nosotros. Quiero enfrentarme a la persona del pilar. A tu servicio, Capitán.
- Y si me permites mi opinión, el verdadero tribuno Brimstone nunca hablaría a un camarada de esa forma. Lo sé.
- Pero lo hizo. Hace mucho tiempo me dijo las mismas palabras.
- Ah. Bueno, eh... No las volvería a decir. Lo sé.
- A los nobles os encantan estas fiestas, ¿no? Me alegra que hayas podido venir.
- Yo también.
- Veo que has salido de la taberna de Petra para disfrutar del aniversario. Me alegra que hayas podido venir.
- ¡Dichosos los ojos! Del anonimato absoluto al Pabellón de la Corona. Te habrá costado, %str1%. Me alegra que hayas podido venir.
- Siento interrumpirte, pero quiero salir a bailar. No te preocupes, seguro que tendrás ocasión de enfrentarte a estas caballeras mecánicas pronto.
- Después de ti, pues.
- Esa incursión no ha sido ningún accidente. Investigaré en qué ha fallado nuestra seguridad.
- Buena suerte, capitán.
- Me alegra verte en la ciudad para la celebración.
- Muchas gracias, capitán.
- Hola de nuevo. Gracias por tu ayuda con el asunto de Kellach. ¿Vas a salir a luchar contra la caballera mecánica?
- Sí, Majestad. Me gustaría probar el coraje de la caballera mecánica.
- Quizá más adelante, Majestad.
- Agradezco mucho contar con tu ayuda hoy.
- De nada, Majestad.
- Bienvenido[f:"Bienvenida"], comandante del Pacto. Esperaba que acudieras. ¿Vas a salir a luchar contra la caballera mecánica?
- Te agradezco que te preocupes por mi bienestar, pero céntrate en despachar a esos piratas.