Textos del juego
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- ¿Adónde te diriges?
- Ahora mismo, los quaggan queremos salir de las Colinas Kessex con vida.
- Quaggan no está seguro, pero las plantas se están volviendo malas. Muchos están muriendo dentro del fuerte.
- Valor, amiga. Todo irá bien.
- ¡Hermana! Están dándole duro a la puerta este. ¿Puedes venir a reforzarla?
- Claro que sí. Podemos usar el muro norte para llegar. Creo que será más seguro que pasar por el medio.
- Cuando llegues, trae las armas de asedio de apoyo. Necesitarás su potencia de fuego para mantener la puerta despejada.
- ¿Es seguro?
- No.
- ¡Los quaggan deberían volver dentro!
- ¡Hola! Me alegra tener ayuda. Parte de mi pelotón está acorralado en la base de la colina.
- Si puedes ir a por ellos, abriré la puerta y os dejaré entrar a todos a la vez.
- Podemos cubrirte desde los muros. Aprisa, no aguantarán mucho más.
- Bueno, has dicho que le has estado dando vueltas a esto. ¿Qué vamos a hacer?
- Regresaremos al origen. Todo esto comenzó con Scarlet.
- Te refieres al laboratorio subterráneo donde trabaja Taimi. Los inicios de Scarlet.
- Exacto. Tenemos que volver allí. Mi instinto me dice que es importante.
- Me voy con Marjory, pero quizá podamos reunirnos con vosotros luego.
- Lo comprendo. Diles a Braham y a Rox que se reúnan conmigo allí, por favor.
- Los quaggan están en una situación terrible. Estar atrapado no es divertido. ¿Puedes ir a matar a esos monstruos por los quaggan?
- Tendré que verlo con mis propios ojos.
- ¡Por favor, no hagas daño a los quaggan! Los quaggan son delicados y amables.
- No corréis peligro conmigo.
- UuuUUuuf, menos mal. Ya hay suficientes peligros en el mundo. Los quaggan lo saben por experiencia.
- ¡Jory! ¡Tenemos refuerzos!
- Justo a tiempo. Belinda y los Serafines están protegiendo los muros por ahora. Parece que estos ataques no acaban nunca.
- Debemos mantener a los rezagados que superan a los Serafines. No dejan de llegar, por encima y por debajo de los muros.
- Buena idea. Me mantendré firme hasta que se detengan.
- Yo también. Un serafín me dijo que aquí tienen esquirlas de obelisco krait de la Torre de las Pesadillas. Son demasiado valiosas, no pueden caer en malas manos.
- Preparaos. Aquí llega otra oleada.
- Aquí está ocurriendo algo gordo.
- Estoy de acuerdo. No he parado de pensar en ello.
- Estas hiedras no son monstruos corrientes. Son... dracónicas.
- Sí, creo que vienen de... Mordremoth.
- Me ocuparé de Belinda. Me... aseguraré de que llegue a casa y me quedaré hasta verla... descansar. Mi familia necesitará que yo sea fuerte. Puedo hacerlo.
- Sí, sé que puedes. Eres una de las personas más fuertes que conozco.
- Gracias. Cuida de Kasmeer, ¿eh? Me reuniré con vosotros[f:"vosotras"] cuando pueda.
- Lo haré. Cuídate tú también. Nos veremos pronto.
- Es por el bien de todos. No hay nada más importante ahora mismo que detener a este dragón.
- No sé qué puedo decir. Es su decisión.
- (suspiro) Si estás seguro[f:"segura"], pero lo repetiré: no me gusta. Sé por qué os sentís así, pero ojalá fuera distinto.
- Igual que todos, pero tenemos que pensar en una perspectiva general.
- Ya está, el patio está seguro por ahora.
- (suspiro) Parece que la suerte nos sonríe.
- Espera, ¿lo has oído? ¿Qué es...?
- Mm. Está claro que no nos iban a dejar descansar. Y suena grande.
- ¡Argh! Escupe... cosas... asquerosas. Debemos matarla antes de que nos supere.
- ¿Kasmeer? ¡Kasmeer!
- ¡Aquí! ¿Estás bien? No vas a creer lo que...
- Iré, pero esta noche no. Esta noche me quedaré contigo. Me marcharé mañana cuando te vayas tú.