Textos del juego
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- Los Serafines la detuvieron anteayer. Robó comida de un envío de suministros destinado a un campamento.
- ¡No!
- Mala calaña.
- Pues yo no diría eso. La pobre se ha visto en el centro de la guerra desde el principio.
- Pero tenía donde vivir, incluso después de que destruyeran su casa. No es excusa para robar.
- Venga, Pamela. Tú también fuiste joven, ¿no? Seguramente es miserable, la pobrecita.
- Los jóvenes de hoy no respetan lo suficiente a los Serafines.
- No es fácil crecer en este mundo, como tampoco lo fue para nosotras. Déjalos, Pam.
- ¿Cuándo vendrá Jerold a vivir aquí?
- En unos días, cariño. Se quedará con su tío hasta que se acabe el funeral.
- ¿Puede dormir conmigo?
- Veremos.
- ¿Jerold tiene muchos juguetes?
- No sé lo que tiene Jerold. Puede que sí.
- Si no, le dejaré algunos de los míos.
- Si Jerold viene a vivir con nosotros, ¿será mi hermano?
- Supongo que sí.
- ¡Qué ganas! Siempre he querido un hermano.
- Me han llegado noticias de mi cuñado.
- ¿Ah, sí? ¡Gracias a los dioses! ¿Están bien?
- Algo así. La casa está bien. Han sobrevivido casi todos. Pero Winifred, mi hermana, estaba atrapada detrás del granero durante la explosión.
- Sobrevivió, pero se ha quedado completamente sorda.
- Lo siento mucho.
- ¿Cómo lo llevan?
- Lo mejor que pueden, creo. Pero no puedo evitar acordarme de cómo me sentí cuando pasé la noche despierto esperando saber si estaba viva o muerta. Y me alegro de que esté viva.
- ¿Su marido se quedará con ella?
- ¡Claro! Al menos, eso creo. Ojalá. Si no, me iré a vivir con ella. Es mi hermana.
- La semana que viene vendrá mi nieto con una de las caravanas.
- ¿Sí? ¿Él solo?
- Ahora ya es un adulto. ¡Y me va a traer un cachorro!
- A mi hijo le preocupa que viva aquí solo. Le dije que no pasaba nada, que tengo mis libros y mis atardeceres, no necesito más.
- No parece que te creyera.
- Bueno, me alegra que respete mi pasión por la soledad, si no habría venido para quedarse a vivir conmigo.
- ¡Un perro! ¡Un perro es útil! Dice que es una cachorrita muy mona, que encontró en la basura, y mi nieto me la va a traer.
- La llamaré Margarita. La flor de mi mujer.
- Mi hijo participó en el rescate de unos aldeanos secuestrados por bandidos. Suele luchar contra centauros, pero le llamaron porque era una misión especialmente importante.
- Genial.
- Además es muy modesto. ¡Hace poco que es soldado pero ya ha conseguido grandes hazañas! Pero si hablas con él, solo habla de ser una parte del todo y de servir a Tyria.
- Claro. Estarás orgulloso.
- Espero que pronto asciendan a mi hijo. Él no ha dicho nada, pero viendo todo lo que dependen de él, seguro que pasará.
- Bueno, mi hija acaba de dejar el cuartel de la Vigilia y está destinada en el campo. Dirige un campamento. No puede explicarme lo que hacen, pero parece importante.
- Ah. Qué bien.
- Ha pasado más de un año desde la última visita de mi hijo.
- Yo vi a mi hija el mes pasado, cuando acabó un entrenamiento importante para la Vigilia. Le dieron un par de días para ver a la familia.
- Me alegro por ti.
- [M]Cortesano de la Pesadilla
- Coincido. Debemos aprender todo lo que podamos.
- Nos veremos bajo el Árbol Pálido. Cuídate, hermana.
- Has ayudado al cuidador del foso de combate Johan
- El cuidador del foso de combate Johan te agradece la ayuda.