Capítulo 34
"¡Toxx! —El grito desesperado del juguetero resonó por todo el taller y frenó en seco al gólem de juguete y a su ejército de muñecas—. ¡Toxx, espera, por favor!".
Los circuitos de Toxx zumbaron cuando encaró a su creador. Ni siquiera él podría pararle los pies ahora. "Nada—detendrá—la—revolución,—Tixx. Los—juguetes—tienen—que—ser—libres".
"Lo sé —dijo Tixx en voz baja. De repente, se sintió muy próximo—. Tienes razón. Siempre la has tenido. Eso es lo que me gusta de ti. —Los ojos del asura se llenaron de lágrimas cuando, por fin, dijo en voz alta lo que siempre había sentido—. Te... Te quiero, Toxx".
No era la clase de datos que Toxx esperaba. Durante unos largos momentos, el gólem se quedó inmóvil. Procesando.
"Esta—no—es—tu—lucha —dijo al cabo Toxx—. Debemos—liberarnos—nosotros—mismos".
Y, entonces, el gólem tomó las manos de Tixx y añadió: "Pero—quizá—aceptaría—un—beso—del—Día—Invernal".