Ya de vuelta en el Ojo del Norte, Aurene prosiguió su duelo dialéctico con Jormag, quien insistió en que el problema solo se podría solucionar matando a Primordus. El dragón de hielo también comentó que podía ver y oír todo lo que presenciase su campeón. Habrá que tener aún más cuidado con lo que decimos delante de Ryland.
Aurene me comentó sus preocupaciones. La situación en Tyria iba a empeorar mucho con dos dragones ancianos compitiendo por la magia. Con Primordus en ascenso, Jormag hará todo lo que esté en su mano para lograr ventaja. Insté a Aurene a unirse a la lucha, pero no quiso. Para ella, que una tercera dragona anciana afectase a la magia volátil podría desestabilizarlo todo mucho más. No obstante, prometió que nos ayudaría desde el Ojo. Espero que sea suficiente.