Llegué al lugar de los hechos y me encontré con Canach, al que hacía bastante que no veía. Charlamos un poco, pero enseguida nos centramos en la situación. La progelie estaba acosando a los lugareños, así que nos dispusimos a reforzar las defensas y proteger a cuantos pudiésemos.
Para mi sorpresa, una tengu apareció de repente para pedirnos ayuda. Las criaturas de hielo habían vuelto su atención al Dominio de los Vientos, su apartada ciudad amurallada a la que algunos llaman "el Nido". Canach no se fiaba de su petición de auxilio, ya que los tengu son conocidos por su aislacionismo y jamás se han ofrecido a ayudar a nadie fuera de su asentamiento. A lo largo de nuestro viaje a las puertas de la ciudad, intercambiaron comentarios con los que Canach puso a prueba las motivaciones de Kalidris con cierta sospecha.
La batalla culminó en un puente extramuros del Nido, donde nos enfrentamos a una criatura de hielo bastante dura. Fue un combate intenso, pero acabamos alzándonos con la victoria. Después, Kalidris expresó su gratitud por nuestro apoyo y se ofreció a devolvernos el favor en el futuro cuando necesitásemos ayuda. Tengo muchas ganas de saber más sobre su gente.