Las investigaciones sobre las actividades de los piratas extranjeros se han limitado hasta el momento a la isla de Shing Jea. No hemos sido capaces de averiguar la ubicación de su escondite, pero ciudadanos preocupados han denunciado la aparición de marcas sospechosas en cuya descripción habitual suele detallarse un engranaje o una calavera con una espada en primer plano.
Puede tratarse de algún método de comunicación entre los delincuentes de dicha organización. Se han enviado bocetos de dichas marcas al Ministerio de Inteligencia para su análisis.