A mis preciosas chicas (¡sí, las dos, leed esta carta juntas!):
¿Os acordáis de aquella TEMIBLE MUJER FUERTE Y GRANDOTA de la que os hablé? ¿Pedrusco? ¡Pues resulta que es una gigante amable! Estaba yo practicando mi música (¡le estoy pillando el gusto a esto!) junto al árbol cuando de repente vino y se sentó a mi lado.
Dijo que la música le recordaba a su abuela, que cada noche tocaba para ella. En su granja de pollos. ¡TIENE UNA GRANJA DE POLLOS! Ah, se llama Hyo-Sonn. ¡Supongo que debería deciros que la he invitado a cenar cuando volvamos! ¡Así que tenedlo presente!
Y hablando de eso, he oído que si en los próximos cuatro días no hemos recibido órdenes, regresaremos del servicio. Es solo un rumor poco fiable, ¡pero puede que os vea muy pronto! ¡Y me traeré a Hyo-Sonn conmigo!
¡POLLOS!
—B