Ai,
Aquí en el puerto seguimos esperando nuevas órdenes. El capitán nos hace entrenar con un compañero. Dos contra dos. Puedo decir con orgullo que no me han derrotado..., pero solo porque mi pareja es la mujer MÁS grande (y fuerte) que he visto nunca. ¡Ai, es ENORME! Sus bíceps son tan grandes como mi PECHO. La llamamos Pedrusco. No. Se. Mueve. Nunca.
¡Cuéntaselo a Lan! Pero hazme parecer más heroico. ¡Estoy INVICTO! ¡BO EL IMPERECEDERO! ¡MAESTRO DE LA DUELA!
¡Ah, y descuida, que sigo tocando esa bipa! Lejos del campamento hay un árbol de flores blancas desde el que se domina el puerto. De noche es una vista increíble y tranquila. Cuando llegue a casa, os llevaré a ti y a Lan y nos sentaremos a ver cómo brilla la luna sobre el puerto. Y os tocaré una canción.
Os echo mucho de menos.
—B