A: La imperatrix Hojasombra
Asunto: Tu apoyo
Creo que, como imperatores, es importante que mantengamos la profesionalidad en nuestras interacciones personales, así que pondré todo de mi parte para ignorar tu salida de tono durante la retirada táctica ante la emboscada de la Legión de la Escarcha.
Si mis métodos te suponen algún problema, me permitiré recordarte que tus agentes dobles solo han servido para dejarse capturar en un triste espectáculo que pone a mis charr en peligro de forma constante. Desconozco qué habrán podido aportar a la guerra, aparte de descubrir la cueva. Tal vez sea porque te callas lo que hayan podido aportar. Eso, si se te concede el beneficio de la duda.
También dijiste que yo jamás sería Khan-Ur, como si necesitase tu permiso para lograrlo. Parece que no comprendes la situación en que nos encontramos.
Hasta hace poco, nos iba bien sin un Khan-Ur. Cada legión controlaba a los suyos, había una sana rivalidad y Hierro siempre sabía qué tramaba Ceniza. Pero Bangar lo cambió todo.
No nos hacía falta un Khan-Ur porque todos aceptábamos, como imperatores, que el equilibrio de poder era mejor. Y lo era. Hasta que ese equilibrio desapareció. Ahora hay dos charr: las Legiones Unidas y el Dominio. Unos conquistarán a los otros, y unos están conchabados con un dragón anciano. Si vencen, será nuestro fin, estoy de acuerdo. Y por eso, incluso cuando Bangar muera, no podemos permitir que sus ideas pervivan. No basta con matarlo: hay que ganar.
Puede que, algún día, las legiones vuelvan a ser tal y como las conocíamos; pero, hasta que los charr regresen al buen camino, habrás de reconocer que necesitamos un líder fuerte y con experiencia a la hora de reconciliar a enemigos para evitar que vuelva a suceder algo parecido.
Tú y yo hemos tenido nuestras diferencias, y podemos seguir teniéndolas. Pero debes saber que, cuando llegue el momento, espero tu apoyo.
—Smodur