Guild Wars 2 Base de datos

El tratamiento es lento pero, en las forjas, hay una muy esperada sensación de triunfo. El coloso de la forja hace fosfatina a nuestros enemigos mientras sus hornos arden y, aunque la piedra permanece en nuestros cuerpos, nuestros pensamientos se han librado de sus grilletes. En cada fase notamos la transformación en nuestro interior. Aunque aceptamos a regañadientes nuestros nuevos cuerpos, estamos destinados a un cambio irreversible. Pero no todo ha salido conforme al plan. Algunos no soportaron el tratamiento. El fuego consumió sus cuerpos desde dentro y de ellos no quedó más que ceniza. Los lloramos, pero tal vez les faltase voluntad para los ritos. Los sacerdotes ritualistas proponen que quizá los caídos se vieron superados por una fuerza relacionada o tal vez superior a la que estamos controlando. A un ser de puro fuego ancestral. Con todo, la Cima de Piedra no cederá. Somos los dueños de nuestra tierra y de todo lo que ella alberga.