Guild Wars 2 Base de datos

Los ataques de la bestia de hielo han remitido, lo que supone un descanso muy necesario para los guardias. Pero los noto inquietos. Han estado peleándose entre ellos. Llevamos a uno ante los sacerdotes en busca de consejo, pero no respondió a sus servicios. Cuando lo dejamos ir, volvió en silencio a su puesto como si no hubiera pasado nada. El ambiente se ha enfriado. Hablamos poco. Algo nos quema por dentro. Todo esto pasará. Como nos acostumbramos a la piedra, debemos acostumbrarnos al fuego.