Un mensajero ha regresado de las negociaciones de paz. Los otros clanes de la Cima han aceptado reunificarse con Deldrimor. No podemos ceder ante tal debilidad, jamás nos prestaremos a sus maquinaciones. Mejor que forjemos nuestro propio camino a que nos sometamos a ideologías que socavan los cimientos de nuestro ser.
El proceso de dejar constancia de mis ideas se está volviendo cada vez más difícil. La piedra ha avanzado hasta las muñecas. Por más que me resista, no se puede escapar del Rito.