(Esto parece un fragmento de un diario)
Tuve una visión.
La promesa de que venceríamos.
Mi dios ha muerto. Aurene se ha ido. El calor del espíritu de Balthazar se ha convertido en cristal frío e inerte. Kralkatorrik me la ha arrebatado, igual que su Marca nos arrebatará pronto este mundo.
Creía que por fin había encontrado... algo. La esperanza de estar aferrándome a algo real. A algo puro y bueno.
Tal vez lo fuese.
Tal vez lo que tuve en ese breve período entre mi caída y el fin de todas las cosas fuese lo mejor que iba a ocurrirme nunca.
O tal vez la visión en la que estaba junto a ella en la batalla final contra Kralkatorrik era una advertencia para que me alejase.
No hay consuelo en lo que nos espera. Tan solo puedo mirar al pasado y llevarlo conmigo allá donde vaya.
(Parece que había más páginas, pero las han arrancado)