Arrojas la lanza de sangre de dragón al objetivo y perforas a todos los enemigos que haya en su trayectoria. Los objetivos marcados sufren daños graves, hemorragia y vulnerabilidad.
Las criaturas perforadas por esta lanza mejorada devuelven parte del daño recibido convertido en salud a quien la ha lanzado. Además, la lanza deja tras de sí una estela que inflige daño incluso a las criaturas cercanas que no han sido perforadas directamente por la lanza.