Sayida se puso en contacto conmigo para informarme de que una tormenta de la Marca había derribado la aeronave que llevaba los detonadores de Canach, quien había elaborado un audaz plan para demoler una montaña y causar una avalancha sobre Kralkatorrik cuando llegase. Parecía que el plan iba a quedar en agua de borrajas, pero conseguí abrirme paso entre los marcados que rondaban por el pecio y recuperar los detonadores. Ahora que el plan de Canach volvía a ser viable, Sayida aceptó situar sus fuerzas en una posición elevada y dirigir al resto de la flota para lanzar una andanada de fuego de cañón contra Kralkatorrik cuando llegase.