[lbracket]Buena parte de esta página está chamuscada, como si la hubiesen salvado del fuego[rbracket]
... la velada más especial que jamás he experimentado: mirar tus ojos, en los que se reflejaba el crepúsculo y se albergaba la eternidad. No puede haber otro para mí. He vivido y he muerto a cada momento esperando el don de tu eterna compañía. Que me permitas acercarme a ti, aunque no tengo títulos, tierras ni apellidos que ofrecerte... es algo que me embarga. [lbracket]Nota del editor: Rebaja las alusiones a mi generosidad.[rbracket] No tengo palabras para expresar lo lleno que tengo el corazón.
Oh, magnífico Joko, mi existencia es añorarte... Cada vez que respiro no es más que para suplicar tu atención. Sé que no puedo significarlo todo para ti como tú lo haces para mí; pero, si logro adentrarme en siquiera un pensamiento pasajero de tu magnífico intelecto, mi vida habrá alcanzado su culmen. [lbracket]Nota del editor: Usas "magnífico" dos veces. ¿Tu vocabulario no da para más?[rbracket]
Sin la bendición de tu presencia, el sol, la arena, la cálida caricia de la brisa... nada me complace. Me olvido de comer pensando en ti; no puedo dormir, pues los sueños en los que apareces son más fugaces que contemplar en la vigilia tu meliflua voz, tu asombrosa mente, tu majestuoso porte...
[lbracket]Nota del editor: Me aseguraron que no tenías parangón entre los bardos y trovadores de Elona, que nadie más era digno de este encargo. Mas ten cuidado: quienes decepcionan a Joko acaban ardiendo en las llamas de sus fracasos.[rbracket]