Guild Wars 2 Base de datos

El diario de Palawa Ignacious Joko, el Azote de Vabbi, el Inmortal, el Monarca Eterno de Todo NO TOCAR A todos aquellos a quienes más he odiado: ¿por qué no os mostrasteis más dignos? El primero fue Zuri. Teníamos diecisiete años. He de admitir que, por aquel entonces, era un poco torpe y me faltaba seguridad en mí mismo. Pero era joven, y la juventud merece ser excusada, ¿verdad? Estaba tan ofendido por su audacia que no lo di todo. El muy imbécil tuvo el cuajo de retarme a ser el primero de la clase de nigromancia. Fue antes de que me convirtiese en liche, cuando creía que alguien podría enseñarme algo. ¡A MÍ! Ah, la inocencia de la juventud, creer que alguien sería capaz de superarme en la muerte, la no muerte o, en fin, cualquier cosa. Me estoy yendo por las ramas... Zuri se llevó una sorpresa cuando lo apuñalé por la espalda. Literalmente. Visto con perspectiva, no mereció la pena mancharme la ropa de sangre. Luego fue Thorn. Cuando tienes una vida tan larga, a veces te gusta encontrarte con alguien de los viejos tiempos. Esperaba que hubiese madurado tras la muerte, pero era el mismo de siempre. Tan pronto abrió la calabaza, recordé que solo me hacía perder mi eterno tiempo. Y es tan inseguro, con él siempre es igual: decapitaciones que no sirven para afianzar su poder y bromitas. ¡Ya está bien de bromas! Se ríe de ellas antes de que puedas rezongar y juzgarlo. Una cosa he de concederle: por mal que le siente el color naranja, la cabeza de calabaza es una enorme mejora respecto a la cara con que nació. Y, si no son inseguros, están obsesionados. Como ese "mariscal de guerra" renegado, Turai Ossa. Vuelve una y otra vez para darme la tabarra. Supongo que su tenacidad dice mucho sobre su capacidad de compromiso, pero ya cansa. Sé que soy Eterno Palawa Joko, el Todopoderoso. Nunca me igualarán. Comprendo por qué quieren que sea su archirrival. La muerte más gloriosa que pueden esperar ha de ser por mi mano. Pero, a decir verdad, estoy muy por encima de ellos. ¡No os rebajéis tanto! Esto es por pasar el rato. No necesito una némesis eterna. O tal vez sí... ¿Es tanto pedir un adversario digno, uno con vigor y una mente despierta, uno que pueda sorprenderme de vez en cuando?