Tras un emotivo enfrentamiento, derroté a Zafirah, una afligida sacerdotisa de Balthazar embarcada en una venganza personal. Fue entonces cuando la reconocí al fin: ¡ella aparecía en la visión que Aurene tuvo del futuro! Convencida de nuestra futura alianza, la invité a ayudarnos a acabar con Kralkatorrik. No sé si aceptará, pero el caso es que entregó la espada de Balthazar.
Ya solo queda volver a encender la espada usando magia de la espada de Rytlock, Sohothin. Luego habrá que adentrarse en la Niebla y utilizar la espada como cebo mágico para ponerle el rastreador de Blish a Kralkatorrik. Fácil, ¿eh?