Tras encontrar un lugar seguro para que Blish colocara el rastreador en la espada de Balthazar, lo defendí de un ataque de marcados mientras Kralkatorrik se nos aproximaba. Con la tormenta de éste cerca, la espada de Balthazar arremetió y destruyó la fuente de energía del rastreador. Para asegurarse de que el rastreador conservara su energía indefinidamente, Blish desactivó sus funciones superiores y acopló su cuerpo de gólem al rastreador y a la espada, sacrificándose por el bien de nuestra misión.