¿Tienes hambre? ¿Tienes el estómago vacío? ¿Te duelen las entrañas por falta de comida? ¿Por la ausencia de derechos fundamentales? Tú puedes saciar esa hambre. Puedes reclamar tu derecho a recibir una parte por tu trabajo. ¡Sublévate y únete a la revolución! Sublévate y recupera el sueño de Topochov de una sociedad igualitaria.