Sabil:
Deja a tu mujer, es una carga y tenemos mucho que hacer.
Te veremos en el camino al sur de las granjas. Nuestro señor no está contento con tus progresos y nos envía para que nos aseguremos de que todo va según lo planeado. Nos ha dado más huevos especiales para que los repartamos. Unos pocos en cada casa deberían bastar.
Date prisa, él espera mucho de ti.