Se me ha acabado la paciencia. Mañana mismo me quejo del incompetente de mi ayudante de laboratorio al departamento de personal. Es imposible hacer nada con alguien tan sensible. ¿Cómo voy a llevar un laboratorio como la Alquimia manda si me pone a llorar cada vez que liquidamos a un par de docenas de especímenes?
Idea: Desarrollar un programa para que el nuevo personal de laboratorio tenga una mayor fortaleza emocional. Valorar entrenamiento por inmersión en los nuevos tanques de supresión de especímenes.