Hace tiempo, cuando vinimos al sur, Jormag se volvió contra los espíritus y nos arrebató a la Lechuza. Antaño, la Lechuza protegía esta tierra y nos alimentaba bajo sus silenciosas y poderosas alas. Ahora nosotros somos todo lo que queda para proteger la el paraje de la Lechuza. Pero se acerca un frío mortífero desde los Cúmulos de Guaridanieve y nosotros somos muy pocos para detenerlo.