Quiero expresarte mi más profundo agradecimiento y el mayor de los respetos por la ayuda que nos has dado. Con lo viejo que soy, la gente me parece tan breve y brillante como una estrella fugaz: se la aprecia un momento y luego se olvida. Pero tú destacaste entre la bruma. Tu bondad y tu espíritu me recordaron lo inspiradora que puede ser la gente. Creo que jamás te olvidaré.
Al estrechar lazos con tu chacal, tendrás al viento y la arena de aliados. Es un gran regalo, así que ten cuidado y ve con cabeza. Buena suerte, y vuelve a vernos si quieres seguir entrenándote.
—Drojkor, Espíritu de Borrasca