Guild Wars 2 Base de datos

Con un Kralkatorrik furibundo y herido sobrevolándome y Aurene apoyándome me dispuse a librar el combate final contra Balthazar. Fue brutal pero, con Sohothin en mis manos y Aurene a mi lado, conseguí vencer. El dios del fuego y de la guerra ha muerto. No obstante, incluso muerto, Balthazar ha conseguido alterar el equilibrio del mundo: al perecer, toda la magia que había acumulado surgió de su cadáver y la absorbieron de inmediato Kralkatorrik y Aurene. Cuando amainó la tormenta mágica, tanto el dragón anciano de cristal como su vástago habían desaparecido. Así pues, esta victoria nos deja la terrible semilla de nuestro próximo reto: ¿Cómo nos enfrentaremos a dos dragones impredecibles y peligrosamente poderosos que acaban de atiborrarse con la magia de Balthazar? Todavía no tengo respuestas, pero mi equipo y yo vamos a reagruparnos en Amnoon para decidir cuál será nuestro próximo movimiento.