Nos adentramos en la ciudad asura perdida con la esperanza de encontrar aliados en la guerra contra Mordremoth, pero pronto confirmamos lo que Tizlak nos contó: la ciudad llevaba abandonada mucho tiempo. Sin embargo, es posible que aún exista su investigación, así que hicimos que la energía fluyera una vez más y seguimos la acumulación más grande hasta el laboratorio dedicado a los dragones ancianos. Para conseguir entrar, Taimi tuvo que sacrificar a Pulgoso, que hizo de puente en un circuito ley roto. Nos demostró que es más que una asura con un gólem: es una luchadora que se vale por sí misma. Cuando estuvimos en el laboratorio de dragones ancianos de Rata Novus, descubrimos que cada uno de ellos tiene un único punto débil. No encontramos el de Mordremoth, pero al menos sabemos que el dragón puede morir. Ahora debemos averiguar cómo.