Séneca el Carcelero y yo nos llevamos a Colabífida de vuelta de la Legión de la Llama. Tenía que tomar una difícil decisión: ir con Vallus a interrumpir el ritual de la Legión de la Llama que amenaza al mandamás de la Ciudadela Negra, o volver a encerrar a Vallus y defender personalmente a los tribunos y al Imperator. Tomé una decisión y ahora tengo que asegurarme de que los líderes de las Altas Legiones no sufren daños.