Los Separatistas no tenían ninguna intención de cumplir con su parte del trato, así que tuvimos que luchar para salir de allí. El ídolo de Balthazar quedó destruido, y no pudimos salvar al rehén. Ahora Vallus está detenido, y vamos a llevarlo a la Ciudadela para que reciba su sentencia: muerte en la arena de El Azote.