La erudita Krasso y yo ayudamos a demostrar la teoría del profesor Gorr bombardeando a un siervo del dragón cautivo con energía mágica y midiendo los resultados. El siervo se hizo tan fuerte que se liberó y tuvimos que acabar con él, pero obtuvimos nuestras pruebas. Acordamos hablar con Zojja y con los otros representantes de las órdenes antes de decidir nuestro siguiente movimiento.