A pesar de las continuas interferencias de la Inquisa, conseguimos fusionar a Kazz con un gólem para que él y Doxa pudieran estar juntos para siempre. Cuando estuvieron a salvo, Hronk me ofreció el título de Savant de Snaff. Lo acepté, lógicamente: ¿acaso alguien lo merece más que yo? Creo que también impresioné a Zojja, porque prometió que no me perdería de vista, ni a mi progreso, de ahora en adelante.