El fuego divino rompió el sello de la cueva que se encuentra en los lejanos Páramos Argentos y mis amigos y yo nos aventuramos en una cámara subterránea que contenía unas ruinas doradas. Planté la última semilla de memoria y fui testigo de cómo Caithe descubrió el secreto que el Árbol Pálido y Wynne habían estado ocultando a Faolain: todos los sylvari vienen de Mordremoth.
Para evitar sucumbir ante la tortura, Wynne le suplicó a Caithe que acabara con su vida. Al hacer esto, Caithe puso el peso de la verdad sobre sus hombros. Apenas había terminado de asimilar esto cuando por fin alcanzamos a Caithe. Mientras nos intentaba explicar sus intenciones, apareció la sombra del dragón. Finalmente, aniquilé al campeón de Mordremoth de una vez por todas, pero no pude recuperar el huevo.
Salvar a la cría de Glint es primordial para la supervivencia de Tyria contra los dragones ancianos. Tengo que recuperarlo.