Gracias a la ayuda que nos prestaste en la armería, pronto estaremos listos para reabrir las puertas. Si no te hubieras encargado de esos proyectiles de mortero y de los malditos ladrones de la Legión de la Llama, habrían pasado siglos hasta que hubiéramos podido poner en marcha el negocio de nuevo.
Sé que debes de estar agotado[f:"agotada"] de toda la lucha en el frente, pero la manera en la que te ofreciste para echar una mano aquí fue encomiable.
Eres un orgullo para las legiones.
—Crucibis Soldaforjas